El sabio volador


«Antaño, cuenta Tchoang-tcheou, una noche, fui una mariposa, revoloteando contenta de su suerte; después me desperté siendo Tchoang-tcheou. ¿Quién soy yo, en realidad? ¿Una mariposa que sueña que es Tchoang- tcheou, o Tchoang-tcheou que se imagina que fue una mariposa? ¿Hay en mi caso dos individuos reales? ¿Ha habido transformación real de un individuo en otro? Ni lo uno ni lo otro; hubo dos modificaciones irreales del ser único, de la norma universal, en la que todos los seres en todos sus estados son uno». (Tchoang-tcheou, II)

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Este fragmento lo encontré siempre cortado por la mitad (precisamente hasta la segunda pregunta) en todos los lugares en donde lo citan… ¿Por qué será? ¿Será que aquellos que lo citan piensan que es más atractivo dejar por la mitad el “cuentito” y que el lector se imagine un posible final?

(La cita la extraje de una obra francesa traducida al español, de ahí que el nombre de Chuang Tsé esté tan desfigurado. Y este libro llamado Chuang Tsé es uno de los libros más importantes del taoísmo, junto con el Tao Te King de Lao Tsé y el Lie Tsé)

Lo cierto es que la primera vez que leí este párrafo completo (hace cosa de unos 6 meses) entendí que el famoso párrafo no era tan tontito, sino que servía de base para una buena meditación… Porque en esa segunda mitad que siempre se corta cuando se cita, está toda la enseñanza doctrinal… está el “alimento sólido”.

Espero lo disfrutes.