El Beso

¡Que me bese con los besos de su boca!
Cant. 1,2

¡Ah, si fueras tú un hermano mío, amamantado a los pechos de mi madre! Podría besarte, al encontrarte afuera, sin que me despreciaran.
Cant. 8,1

El beso ha sido siempre una representación de la unión de los amantes, de aquellas partes separadas que se desean y que ansían volver a la unidad, para realizar la regeneración del hermafrodita primigenio. Es un símbolo de la fusión entre el Alma y el Espíritu.

Son conocidos los relatos folclóricos y tradicionales, los cuentos de hadas, en los que la Doncella dormida por un hechizo es despertada por el Beso de Amor del Príncipe, uniéndose ambos en sagrado matrimonio. La Doncella es el Alma caída en el mundo de los sentidos y que ha olvidado su origen divino, hasta que el Príncipe, el Espíritu iluminador y vivificador, ejerce su influjo sobre la amada, despertándola a la verdadera vida y haciéndole recobrar la memoria.

Resabios de este símbolo cortesano aún se conservan en el rito del matrimonio de varias iglesias, en el que el beso sella la unión de los novios, ahora convertidos en esposos, quienes se vuelven “una sola carne”.

Pero esta unión externa entre dos personas también se puede interpretar como la unión interna en un mismo ser de las partes constitutivas que fueran separadas por la “caída”, y que, como decíamos recién, tuvo como resultado el olvido de su origen celeste.

El beso siempre antecede a un cambio en el ser, una transformación (ir más allá de la forma), por lo que se lo relaciona también con la muerte. Tanto los místicos como los gnósticos y los cabalistas (hebreos y cristianos) han actualizado este paralelo beso-muerte.

Santa Teresa de Jesús, en una glosa al Cantar de los Cantares, pide al Señor que la “bese con besos de su boca”, anhelando fundir así su voluntad a la Voluntad divina. Tanto la santa como otros místicos y poetas españoles (San Juan de la Cruz, Fray Luis de León) continúan la tradición bíblica del simbolismo erótico del Cantar de Salomón para referirse a la unión con Dios.

Por su parte, los gnósticos nos han dejado testimonio de su doctrina del beso en los evangelios y escritos iniciáticos encontrados hace unos años en Nag Hammadi. Explican que hacia el final del ritual de iniciación, el Maestro iniciador abraza o besa al discípulo, indicando que de esta manera se realiza la transmisión del Espíritu. Existe así una analogía entre el maestro de la comunidad y la hipóstasis del Padre, y el discípulo y la hipóstasis del Hijo. (1)

En el Evangelio de la Verdad hay una preciosa imagen que sirve de soporte a la meditación en los arcanos del beso:

«[…] la Verdad es la boca del Padre y su lengua es el Espíritu Santo. El que se une a la Verdad se une a la boca del Padre por su lengua, cuando llegue a recibir al Espíritu Santo, puesto que tal es la manifestación del Padre y su revelación a sus eones» (2)

Los cabalistas, por otro lado, cuyas especulaciones oscilan entre la mística y la metafísica, hablan expresamente de la “muerte del beso”.

Ellos explican que “hay una muerte difícil, como pasar una soga a través de un anillo en la punta de un mástil, y hay una muerte fácil, como sacar un cabello de la leche. Es ésta la llamada muerte en el beso”. (3)

Por esta muerte en el beso, o del beso, los cabalistas se refieren «al abandono o muerte de toda contingencia y al acceso al reino de la metafísica, que no es otro mundo, ni un fin, sino la Posibilidad Universal más que real y siempre presente que excede toda comprensión.» (4)

Esta muerte, por tanto, expresa una especie de éxtasis, una suerte de fusión entre el alma (el conocedor) y Dios (lo conocido). Es una muerte iniciática, en donde uno abandona el mundo profano, o mejor, la visión profana del mundo, para nacer a la visión y comprensión sagrada de todas las cosas.

________________________________

1 – «[…] el Hijo, al tornar sobre sí mismo, se ha unido al mismo tiempo a la naturaleza del Padre, ya que es el efecto de su deseo. Por ese motivo, Padre e Hijo, maestro y discípulo, alcanzada la iniciación, se abrazan o besan, puesto que el Espíritu esparcido o debilitado recupera ahora su estadio de concentración, y así el hálito paterno se une con el filial y viceversa.» Francisco García Bazán, Introducción al Discurso sobre la Ogdóada y la Enéada, en Textos Gnósticos, Biblioteca de Nag Hammadi I, Trotta, 2000

Y también:

«El beso ritual, reflejo de la comunión inalterable entre los eones y el Padre, manifiesta comunitariamente la experiencia de la gnosis» Francisco García Bazán, Introducción a la Oración de Acción de Gracias, en Textos Gnósticos, Biblioteca de Nag Hammadi I, Trotta, 2000

2 – Evangelio de la Verdad, en Textos Gnósticos, Biblioteca de Nag Hammadi II, Trotta, 2000, p. 153

3 – Citado en F. González, M. Valls, Presencia viva de la cábala, p. 353

4 – F. González, M. Valls, Presencia viva de la cábala, p. 353

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11 pensamientos en “El Beso

  1. Mahatma: muy lindo post, y tan profundo,el beso es hermoso, y siempre hay esa unión.. realmente, me has dejado sin palabra
    Por eso te mando muchos BESOS!

  2. El otro día estuve leyendo sobre la muerte del beso o “morte di bacio”, en las obras de Pico della Mirandola, quien había adoptado el simbolismo de la cábala. Pico afirmaba que el amante era un símbolo del alma, la amada es la Inteligencia y su beso la unión extática. Como tú comentas, en este “beso”, el alma se une con tanta fuerza a las cosas de las que había sido separada que sufre un raptus que la lleva a salir del cuerpo. La contemplación de las Inteligencias angélicas es un arrebato celestial durante el cual el cuerpo queda en una especie de estado cataléptico. Es como el momento en que Acteón contempla a Diana desnuda, instante en que se produce la visión de la realidad inteligible de una forma fulminante que lleva al místico a recorrer los escalones que lo separaban de Dios.

    Realmente pienso que es una forma muy acertada de simbolizar esta experiencia pues, ¿quién no siente un verdadero arrebato cuando da y recibe ciertos besos?

    ¡Vaya!, ahora me corta un poco mandarte uno… Un saludo pues.

  3. ¨Casi todo el mundo conoce la primera dimensión de la poesía en mayor o menor grado, pues ese estado difernte de la conciencia tiene otros semejantes. El embeleso del amor es análogo, y correponde a un espacio y un tiempo distinto al habitual despertado por lo amado. Estos son los primeros contactos con otras realidades extraordinarias…..

    Esto es parte del diálogo de ¨Ën el Utero del Cosmos¨, lo dice Angie, uno de los personajes femenínos. Cuando leí el post y el comentario de de Pola, Memoria, que como sabéis es la madre de las musas, me trajo este parlamento.

  4. Hola Mahatma:

    Pensando en el tema del Círculo de Lectura, se me ocurrió que podrías componer una serie de 6 o 7 preguntas. Por ejemplo:
    ¿Qué es la para ti, o qué entendemos por Filosofía Peremne….?
    ¿Qué son, o a qué se refieren los trabajos de Hércules…..?

    Seguramente para contestar estas cuestiones habrá que leer y citar ciertas cosas relacionadas tanto con R. Guénon, cómo con F. González o M. Eliade….

    Creo que ésta podría ser una buena manera de dar impulso a ésta suerte de juego.

    ¿Qué te parece?

    Te mando un abrazo y espero para ver qué me dices.

  5. “Un beso es una rosa que se exprime en los labios” 🙂
    Es una frase que mi maestra de sexto grado escribió una vez en el pizarrón…entonces todos ( sí, los 20 compañeritos, todos juntos) escribimos un poema instantáneo a partir de esa frase 🙂
    Fue la experiencia literaria más hemosa de mi vida 🙂
    Bueno, me hiciste acordar y me dieron ganas de contártelo.
    Un beso!!

  6. Nunca podrán ser devueltos los besos recibidos, eso es lo genial, que cuando damos o recibimos un beso ya nada ni nadie nos lo puede quitar.

    Un abrazo.

  7. También existen distintos tipos de besos, en diferentes partes del cuerpo e inclusive al margen del mismo. Cada uno con su particular significado. Muchos besan cuando aman y algunos besan a los que entregarán a la muerte…

  8. Uf… se me olvidó comentar por acá y realmente creí que lo había hecho…

    Me gustó mucho el artículo.
    Es interesante señalar que a los Templarios, en el famoso juicio que acabaría con la disolución de la Orden, se los acusó de dar “besos obscenos”. Quizá haya que ver ahí algo más que una simple impostura…

    Un abrazo! Y espero que puedas volver pronto a la blogósfera, se te extraña.

  9. ¡Muchas gracias a todos por sus comentarios!

    Quién iba a decir que este post del beso terminaría siendo justamente un beso de despedida… aunque en realidad es un “hasta luego”!

    Muy interesantes los aportes de Pola y Sahaquiel, invitan a la reflexión, y muestran aspectos que no había tenido en cuenta en el momento de redactar el post.

    Bibliotecariasensual y Los Chuquis hacen resaltar la sensualidad de los besos, lo que también es válido, en su nivel.

    Las frases de Luz y Polvorilla (ambas tan “luminosas”) nos iluminan y nos dejan pensando…

    Y Filousía y Pola, volviéndome a la realidad de este momento tan mágico como es la Navidad…

    Besos para todos (para vos también, Pola!) y espero verlos por el nuevo sitio.

    Felicidades!

    Mahatma

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