Lo oculto y lo revelado

Estos días estoy leyendo un trabajo de Mario Sabán referido al Misterio de la Creación (Maasé Bereshit), concebido y escrito dentro de un contexto cabalístico. Más allá de que se pueda o no estar de acuerdo con el punto de vista del autor en ciertos aspectos, el libro es de una seriedad y trata al lector con un respeto poco habituales el día de hoy en este tipo de publicaciones. Tengo que decir que me tiene atrapado, y por momentos ofrece iluminaciones, comentarios o aclaraciones deliciosas, que traen a la memoria pasajes de, por ejemplo, el Zohar. Aquí copio una “revelación” que el autor deja en nota.

Algunos cabalistas dicen que existe una letra que no se ha podido revelar, más allá de las 22 letras: es la letra número 23, la shin con cuatro ramas. La revelación de esta letra 23 marcaría el paso al universo de Atzilut. Otros cabalistas afirman que la Torá tiene otra vocalización completamente diferente que no conocemos y que el Mesías revelará esta vocalización oculta. Cuando se revele la vocalización oculta, comenzará a funcionar la Torá en el nivel de Atzilut. Otros cabalistas afirman que dentro de los espacios en blanco entre las letras negras de la Torá se encuentran las verdaderas letras de la Torá que no se pueden ver; así, en el futuro podremos percibir las letras que se encuentran ocultas dentro de los espacios en blanco. Todas estas ideas tienen un denominador común: la existencia de un funcionamiento oculto de la Torá que aún no podemos percibir.

Mario Javier Sabán

Maasé Bereshit, El Misterio de la Creación

Confrontar con este pasaje (y varios otros), del Evangelio:

Nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.

Mt. 10,26

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